Estos estudios abarcan todo el ámbito de las prácticas sociales relacionadas con los fenómenos económicos y políticos así como con las figuras de la subjetividad a ellos vinculadas. Las prácticas sociales son interrelaciones multidimensionales que condicionan los cuerpos humanos en el espacio social; se componen pues de acciones físicas y psicológicas inmersas en campos simbólicos producidos por articulaciones que bloquean o dejan pasar los flujos corporales y semióticos componiendo así una máquina natural que denominamos sociedad. Esta aproximación permite definir la sociedad humana como una máquina para producir subjetividad a partir de los cuerpos humanos como centros primarios de los procesos físicos naturales cuya maquinación social hace posible la aparición de la subjetividad. Existe pues una vinculación genética entre las prácticas sociales que componen un determinado tipo de sociedad y la figura o las figuras de la subjetividad que en ella se producen. Este principio ontológico permite considerar las instituciones y las organizaciones sociales ya no como simples conjunto de reglas y normas que perduran en el tiempo con un cierto grado de estabilidad, sino, sobre todo, como prácticas sociales que expresan las figuras subjetivas que ellas mismas producen. |
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